Desde tiempos prehispánicos, el maíz ha sido mucho más que un alimento. Ha formado parte de la historia, las tradiciones y la identidad cultural de nuestro país. La tortilla, como uno de sus productos más representativos, continúa siendo un símbolo de nuestras raíces y un elemento indispensable en la mesa de millones de mexicanos.
El desafío
Juan José es una tortillería con una presencia reconocida en el poniente de Mérida, Yucatán. Su identidad visual había logrado establecer una conexión familiar con sus consumidores, por lo que el principal desafío consistía en modernizar la marca sin perder los elementos que la hacían reconocible.
La identidad original utilizaba una ilustración genérica de un personaje mexicano con sombrero y bigote sosteniendo un taco, una representación tradicional, pero ampliamente utilizada en marcas del sector alimenticio.
El reto fue reinterpretar este personaje, conservar su esencia y transformarlo en un elemento gráfico distintivo, versátil y capaz de adaptarse a diferentes aplicaciones comerciales.
La solución
El resultado es una identidad renovada que rescata los elementos más representativos de la marca original y los integra en una composición más limpia, equilibrada y contemporánea.
Se desarrolló un imagotipo que mantiene la familiaridad del personaje, pero con un lenguaje visual propio, pensado para mejorar su reconocimiento, facilitar su reproducción y fortalecer su presencia en distintos medios y formatos.
Así, Juan José conserva la cercanía que ha construido con sus consumidores mientras proyecta una personalidad más sólida, auténtica y memorable.





